Aigua de Llum de Vall Llach
Enric Costa quiso plantar en uno de los lugares más
mágicos e indómitos de sus tierras, 2000 vides de
una variedad que le fascinaba: Viognier. Tras una paciente
espera, transcurridos nada menos que 6 años, aquellas
vides de aspecto frágil, casi enfermizo, ofrecieron su
primer racimo. Todos los responsables del Celler quedamos
sorprendidos no sólo por la calidad sino también
por la originalidad de gustos y aromas que nos ofrecieron
aquellos ramitos una vez vinificados.
El destino fue caprichoso y quiso que cuando el Celler
consideró llegado el momento oportuno de enseñar
aquellos resultados, se cumplían 10 años de la
fundación del Celler Vall Llach. Así fue como se
decidió que aquel Viognier serviría para celebrar
nuestro décimo aniversario dando lugar al nacimiento del
Aigua de Llum, una colección que no pretende
explotación comercial, destinándose exclusivamente
a los amigos del Celler o a los coleccionistas más
apasionados y que el Celler sólo sacará en aquellas
añadas que considere excepcionales. La botella se
dedicó al poeta Miquel Martí i Pol por su
íntima relación con el Celler Vall Llach y en su
memoria se le puso el nombre “Aigua de Llum”,
procedente de un fragmento de su poema Solstici.
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