Nuestras fincas centenarias, los "trossos"

Celler Vall Llach tiene en propiedad o en arrendamiento  un conjunto de fincas centenarias, que la gente del Priorat denomina "trossos".

Elegidas entre las mejores del termino de Porrera y Torroja le aseguran una uva exclusiva y extraordinaria para sus vinos.

Estos "trossos", elegidos por la magnífica antigüedad de sus cepas, están situados en unos parajes de condiciones ambientales, orográficas, de insolación y altura envidiables.

Sus pendientes impresionan la mirada, impidiendo todo tipo de trabajo mecanizado y obligando al ser humano a mantener con ellos una relación íntima y exclusiva.

Estas pendientes de pizarra, incapaces de conservar el agua de una pluviometría ya muy escasa, se adicionan a las condiciones de unas cepas centenarias soleadas obstinadamente por un clima seco y ardiente. Estos y otros motivos explican la concentración única de los granos de su uva.

Y por si fuera poco, Celler Vall Llach va más allá su obstinación por la calidad, rebajando la productividad de las viejas cepas, que difícilmente superan los 500 gramos, reduciéndola a unas cifras que se mueven entre 180 y 300 gramos.

La mayor parte de la vendimia de los "trossos" será la materia prima del vino que define la casa: Vall Llach.

La mayoría de los "trossos" se cultiva a la manera tradicional, sin intervención de maquinaria. Y, siempre que es posible, se cavan para así evitar la utilización de productos químicos.

Celler Vall Llach tiene una relación privilegiada con campesinos propietarios de fincas también centenarias, seleccionadas entre las mejores del término y que aportan su uva a la bodega.

La mayor parte de su mosto conformará otro vino, de fuerte carácter prioratano y que presentamos como Vino de la Vila de Porrera : El Idus de Vall Llach.